Ferran Barenblit


 
La pregunta: ¿Cómo, desde tu experiencia y perspectiva, las prácticas artísticas construyen esfera pública?
 
Para contestar la pregunta de “cómo las prácticas artísticas construyen esfera pública”, yo me referiría sobre todo al lugar desde el que yo opero que es la institución artística. En ésta, se estableció desde hace ya bastante tiempo que debía participar en la expansión de la esfera pública como lugar en el que discutir e identificar los problemas de la sociedad.
 
Lo ha hecho siempre desde la noción de crisis, pensando que la institución debe participar en un momento de dificultad, de toma de decisiones. Sin embargo, la crisis contemporánea parece ser la crisis del modelo de las crisis. Posiblemente dentro de algún tiempo no estudiemos la esfera pública desde el modelo de las crisis porque haya quedado invalidado al encadenar crisis tras crisis. En el fondo, el modelo de la crisis implica que hay momentos que no lo son, suponiendo una confianza positivista en el progreso que quizá ya sabemos que es imposible, que enlaza casi con una situación utópica.
 
La cuestión de la construcción de la esfera pública también tiene que ver con el modelo del análisis. Analizar está bien pero no es suficiente. Deben crearse para eso diálogos horizontales, volátiles y dinámicos, que pongan en relación todos los actores de la esfera pública. Es lo que algunos han venido a llamar la súper-diversidad. Los conceptos convencionales de mediación ya están superados por el de intermediación. No podíamos pensar que la mediación como un espació de conversación entre estos actores es suficiente, sino que para la construcción real de esfera pública debe actuarse desde las nociones de intermediación. Esto hace referencia a lo que Bataille ya había esbozado en la década de los treinta: la creación de un espacio sin cabeza en el que plantear estas cuestiones. Por eso, la noción de esfera pública llega a un punto en que es anacrónica, porque es limitada a un espacio que está totalmente al margen de la realidad.
 
Si queremos pensar realmente en cómo construir esfera pública quizás tendríamos que pensar en cómo superar esa esfera y operar desde la realidad. Posiblemente la forma de hacerlo no sea a través de la creación de grandes relatos y de la intención de buscar una forma para explicarlo todo sino de pensar en las pequeñas historias transformadoras.