Los Torreznos


 
La pregunta: ¿Cómo, desde tu experiencia y perspectiva, las prácticas artísticas construyen esfera pública?
 
Vamos a dar por hecho que la experiencia y la perspectiva vienen dadas. Lo interesante es que en la pregunta esta parte está dentro de un paréntesis. Vamos a entender que ese es el cuerpo del que habla y el paréntesis es su configuración exterior. Vamos a entender también que las prácticas artísticas las conocemos en toda su complejidad y en toda su variación. Lo que tal vez nos resulte un poco más complejo es el término de esfera pública, y tal vez es ahí donde las prácticas artísticas tendrían algo que decir. Si la esfera es algo como ésto (mientras sujeta un objeto con forma de esfera) absolutamente liso, algo bien terminado, se puede tener el problema de que uno se resbale y no acabe de poder sujetarse bien. Tal vez lo que esté planteando la esfera es una caída, es decir, una imposibilidad de poder sostenerse. Y también un cierto impedimento para poder entrar dentro, porque al ser algo tan homogéneo y tan completo a veces es difícil encontrar por dónde entrar. Entonces, la primera pregunta que le surge al artista es: ¿y por qué no un cubo público en lugar de una esfera pública? o incluso antes del cubo público, ¿por qué no una pirámide pública? La pirámide pública tiene connotaciones a otras épocas, a otros momentos de la historia, lo que podría ser un problema ya que existe un referente demasiado importante detrás. Entonces, el artista podría decir: a lo mejor en lugar de esfera pública podría ser un hexaedro público, ¿y por qué no un dodecaedro? Un dodecaedro mejor incluso que un tridecaedro o un tetradecaedro. Un dodecaedro público podría tener más sentido porque tiene aristas, y en las aristas tal vez nos podríamos agarrar. Y tiene caras donde tal vez nos podríamos quedar. O lugares que tal vez podríamos señalar y que de alguna manera nos podrían servir de puntos de referencia. Sería un lugar donde no sería igual todo el tiempo, donde hubiera partes distintas, donde hubiera posiciones donde unos podrían quedar de un lado y otros podrían quedar de otro. El dodecaedro público podría ser un punto de partida para entender en qué medida el arte podría ayudar a replantear lo que entendemos como público.
 
Las prácticas artísticas generan esfera pública, aunque me da la impresión de que son esferas pequeñas. Como pelotas de ping pong.
 
No se abarca un diámetro social grande sino que cada práctica entra en contacto con zonas de la realidad más bien pequeñas. En la medida en que haya más pequeños grupos, comunidades, círculos. En la medida en que se produzcan más (experiencias, prácticas, proyectos artísticos), se podrá llegar a abarcar zonas mayores de realidad social.
 
En general, el alcance de las obras artísticas es limitado en sí mismo… pero tiene que tener intención pública y puede hacer una defensa de lo público desde un punto de vista político.
 
No siempre es así, pero sin duda puede ser así.