Irene Amengual


 
La pregunta: ¿Cómo, desde tu experiencia y perspectiva, las prácticas artísticas construyen esfera pública?
 
Desde el departamento educativo del Museo Es Baluard, de donde proviene mi experiencia, estamos interesados en trabajar con artistas y productores culturales, con colectivos y grupos personas, porque nos parece interesante desarrollar prácticas en las que se genere una esfera pública. Esto significa abrir una serie de debates entre los integrantes de dicho grupo sobre un tema concreto de cualquier índole para generar una discusión en la sociedad. La esfera pública es un lugar de enunciación donde intervenimos siempre desde una perspectiva, desde un posicionamiento o un lugar muy concreto.
 
Trabajar con artistas es interesante porque permiten abrir esos debates y procesos. Cuando se trabaja desde lo educativo ofrecen un complemento en las maneras de hacer e incluso en las maneras de mirar. La relación entre arte y educación es problemática, no está exenta de conflictos y no siempre es fácil. Además, trabajar desde la educación o desde las prácticas artísticas no pasa necesariamente por generar esfera pública. Sin embargo, cuando se generan proyectos compartidos con esa intención, se pueden obtener tanto procesos como resultados muy interesantes.
 
Algunas de las prácticas artísticas que tienen que ver con la creación de esfera pública son las que trabajan con lo colaborativo, con lo comunitario o con lo participativo (dependiendo del grado de participación). En cualquier caso, hay que tener mucho cuidado con las relaciones entre los diferentes agentes y las jerarquías que se pueden establecer. Uno de los peligros de las prácticas artísticas en este contexto es que caigan en una posición de hegemonía y que aquellos que están trabajando colectivamente para generar debate terminen siendo instrumentalizados. Pero eso forma parte de las problemáticas del propio proceso.